Pues eso, ayer ni caso... y hoy.. hoy no se me ocurre otra cosa que mandarle un mail de "¿como te va?"... pero bueno!! Si es que parece que tengo 13 años!!! (y tengo más del doble...)
¿Alguien me puede explicar porqué nos empecinamos en algo que en realidad no nos conviene? ¿Por qué volcamos esperanzas en alguien a quien ni siquiera conocemos y que, probablemente, si la conociésemos no nos diría nada?
Sencillamente porque hay épocas en la vida, momentos, estaciones, en las que la soledad aprieta y cualquier clavo, por muy oxidado que esté, por mucho que arda, por corto que sea, sirve para sujetarnos a la esperanza de que, algún día, dejremos de sentir ese vacío en el centro del pecho.
No nos colgamos de una persona, nos hacemos adictos a lo que sentimos, a quienes somos cuando estamos con ella.
Nos colgamos de una versión mejorada de nosotros mismos, solo que necesitamos que se refleje en sus ojos para verla.
jueves, 26 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
No lo has podido definir mejor...
No la agobies, si ella quiere decite algo lo hara, pero si te pasas de pesada la perderas.
Ten paciencia.
:)
Publicar un comentario